Article de La Vanguardia d’avui 12 de gener de 2009:
“La falta de liquidez de los ayuntamientos amenaza a las empresas de servicios
El Consistorio de Madrid tiene una deuda superior a 5.000 millones de euros | El Ayuntamiento madrileño pretendía pagar una obra a 750 días | Empresas de limpieza, informática o de basuras sufren ya los retrasos
Conchi Lafraya | Madrid
Los ayuntamientos se encuentran en una situación muy parecida a la de muchas empresas que se han visto abocadas al concurso de acreedores: descenso de ingresos, cerrojazo del crédito y abultada deuda. Su fórmula extraoficial de suspender pagos es retrasar los pagos a sus suministradores, lo que atenaza a las empresas de servicios.
El año pasado más de 2.864 empresas presentaron concurso de acreedores, un 182% más que el ejercicio anterior. Los clubs de fútbol e, incluso, personas a título personal se pueden acoger a esta situación y que un administrador judicial gestione temporalmente su futuro financiero, hasta decidir si se llega o no a la liquidación. Sin embargo, las entidades del Estado, como los ayuntamientos, las comunidades autónomas, las diputaciones y las mancomunidades, ateniéndose al artículo 1 de la ley concursal, no pueden acogerse a una situación de insolvencia. Tampoco entidades cuya titularidad es pública, como Renfe o RTVE.
No poder acogerse a la actual legislación de quiebra no significa que los consistorios no sufran la asfixia financiera en sus propias carnes. El Ayuntamiento de Madrid cuenta con préstamos superiores a 5.000 millones de euros, mientras que el de Barcelona se sitúa en 250 millones (véase el gráfico), según los datos de septiembre del año pasado del Banco de España. El fuerte endeudamiento de la capital de España responde, en parte, a que ha incluido el soterramiento de la carretera M-30, cuando su presupuesto para el año 2009 no llega a los 500 millones. ¿Son estas cifras sostenibles?
Hasta ahora, los ayuntamientos sólo podían endeudarse el equivalente a un 0,05% del PIB. Pero el Gobierno, además de dar un balón de oxígeno de 8.000 millones de euros a las entidades locales para reducir el paro y construir nuevas infraestructuras, ha cambiado la legislación y permitirá de forma excepcional un déficit del 0,2% del PIB nacional para el 2008 y el 2009 a los ayuntamientos.
El problema al que se enfrentan estos organismos locales es semejante al de las empresas en tiempos de falta de liquidez como el actual, cuando se ha cerrado el grifo del crédito. La pregunta es: con los actuales ingresos, ¿van a poder hacer frente a los gastos y los préstamos bancarios que arrastran en sus balances?
“Aunque los entes locales no pueden quebrar de forma oficial, ya que priman los intereses políticos, y tratan a toda costa de buscar soluciones, sí que pueden hacerlo extraoficialmente mediante el retraso de pagos”, explica José Ramón Pin, director del programa de liderazgo para la gestión pública del Iese. Esta situación la sufren ya empresas de servicios de limpieza, de mantenimiento, de informática o de basuras que trabajan con distintas administraciones públicas.
También a esta realidad responde que la constructora ACS no encuentre comprador para su división de limpieza Clece o que otros grupos constructores estudien colgar el cartel de “se vende” en sus respectivas divisiones.
José Rolando, presidente del Grupo Norte, dedicado a limpieza y mantenimiento de urbes, entre otras actividades, confiesa que si los ayuntamientos empiezan a retrasar sus pagos “esta situación puede acarrear serios problemas a muchas compañías, ya que tenemos que pagar mes a mes a nuestros empleados”.
Antes los bancos ofrecían fórmulas como el confirming o las pólizas de crédito y caución para las empresas que trabajaban con la Administración, pero cada día son más reticentes a ofrecer esta financiación. A juicio de José Luis Corell, responsable del Áreade Reestructuraciones de Ernst & Young Abogados, “el drama de las empresas es el incumplimiento del sector público, que está abocando a las empresas a situaciones de insolvencia y a concursos de acreedores voluntarios”.
En opinión de Rafael Fernández, vicepresidente de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC) y presidente de la Confederación de Empresarios de Materiales de la Construcción (Cepco), uno de los sectores más afectados por esta situación son las empresas de materiales de construcción: “Las constructoras cobran a unos 60 días de los entes públicos estatales que les adjudican las obras y ellos firman con los subcontratistas pagarles a 180 días. Pero la realidad es que se están afrontando los pagos a 230 días e, incluso, en ocasiones con mayores retrasos”.
El último caso más escandaloso es el de un nuevo centro cultural en la Castellana (Madrid), que el Ayuntamiento pretendía pagar a 750 días, lo que ha sido recurrido por las empresas de la CNC. Pero el récord lo debe de tener el servicio andaluz de salud, que paga, por ejemplo, los fármacos a los laboratorios a año y medio. Para Pin, otro problema grave que se produce en las entidades locales es cuando en el capítulo 1 de su presupuesto, que conlleva sueldos y salarios de los funcionarios, copan el 60% del gasto por el alto número de funcionarios que tienen en nómina. “Si a ello se suma el coste de la deuda, se quedan sin dinero para arreglar aceras o construir polideportivos, es decir, no pueden afrontar nuevas inversiones”, apunta.
Una consecuencia de este nuevo fenómeno es que se está incrementando sobremanera el precio de los bonos del Tesoro.”.
Oi que és molt instructiu aquest article?.